La Agencia Espacial Europea (ESA) ha lanzado el proyecto HOBI-WAN, que busca producir comida en el espacio sin depender de recursos naturales. El experimento utiliza un biorreactor cerrado y autónomo para convertir aire y gases en proteínas, utilizando bacterias como la Xanthobacter. El objetivo es demostrar que es posible fabricar alimento en condiciones de microgravedad. El producto, llamado Solein, contiene un 65% de proteína pura por peso seco y ya se comercializa en la Tierra como 'proteínas del aire'. El proyecto podría tener un impacto significativo en la alimentación en el espacio y en la Tierra, especialmente en zonas áridas o afectadas por crisis alimentarias. La ESA busca verificar si la bacteria puede sobrevivir y mantener la producción de proteínas en microgravedad. Si el sistema se mantiene estable, abriría la puerta a misiones autosuficientes hacia la Luna o Marte. El proyecto podría marcar el inicio de una nueva era en la producción de alimentos.