Investigadores han logrado crear en laboratorio el diamante hexagonal, también conocido como lonsdaleíta, que se encuentra en meteoritos. Este material es un 60% más duro que el diamante convencional. El equipo liderado por Wenge Yang utilizó una celda de yunque de diamante para comprimir grafito purificado a presiones de 200.000 atmósferas y calentarlo a más de 1.400 °C. La lonsdaleíta podría sustituir al diamante en herramientas de perforación, maquinaria de precisión y tecnologías cuánticas. El hallazgo marca un hito en la ciencia, ya que se ha logrado recrear en la Tierra un material que se encuentra en las estrellas. La primera muestra obtenida aún contiene impurezas, pero se espera que se puedan obtener cristales más puros y de mayor tamaño en el futuro. El proceso de creación de la lonsdaleíta implica liberar la presión lentamente para evitar que el material regrese a su forma original de grafito. Microscopios electrónicos y difracción de rayos X confirmaron la estructura hexagonal del material. El equipo de investigación está trabajando en la Universidad de Pekín, en el Center for High Pressure Science and Technology Advanced Research.