En 2003, China envió a su primer astronauta, Yang Liwei, al espacio en la misión Shenzhou 5. Durante el vuelo, Yang escuchó un sonido metálico inexplicable que parecía golpear el casco de la nave. El sonido no provenía del interior ni del exterior y se describió como un cubo de hierro golpeado con un mazo de madera. La experiencia resultaba desconcertante para los científicos, ya que el sonido no puede viajar en el vacío. El fenómeno se repitió en misiones chinas de 2005 y 2008, y hasta hoy, no se ha logrado explicar del todo. Yang Liwei advirtió a sus sucesores que no se alarmaran si escuchaban el sonido. La misión Shenzhou 5 marcó un hito en la exploración espacial china, pero también dejó un enigma sin resolver. El 15 de octubre de 2003, Yang Liwei despegó rumbo a la órbita terrestre, convirtiendo a China en el tercer país en realizar un viaje tripulado de manera independiente. Goh Cher Hiang, especialista en ingeniería espacial, considera que el relato desafía la física elemental. A día de hoy, el golpe fantasma sigue siendo un misterio sin resolver.