Un equipo internacional liderado por Michael Kipp y Kunmanee Bubphamanee descubrió que durante el Devónico Medio, los océanos profundos recibieron oxígeno de forma estable. Esto permitió que los peces con mandíbulas colonizaran y diversificaran hábitats inaccesibles. El estudio analiza 97 muestras de rocas sedimentarias depositadas entre hace 252 y 541 millones de años en cinco continentes. Se centraron en los isótopos de selenio, un elemento sensible a las variaciones de oxígeno. El análisis reveló dos grandes eventos de oxigenación, el primero en el Cámbrico y el segundo entre 393 y 382 millones de años atrás. Este último marcó un cambio irreversible y coincide con la diversificación de animales marinos y el aumento de tamaño de los peces con mandíbulas. La expansión de las primeras plantas leñosas enriqueció la atmósfera con oxígeno y permitió que ese oxígeno llegara a los océanos profundos.