Desde el año 2000, el 78% de la superficie terrestre ha alcanzado temperaturas máximas sin precedentes, con más de un tercio de estos récords ocurriendo en los últimos cinco años. El planeta está experimentando un calentamiento global acelerado, con la tierra calentándose un 40% más rápido que el promedio del planeta. En agosto, la superficie terrestre fue 2,54 °C más cálida que el promedio histórico, mientras que los océanos aumentaron 1,64 °C. El estudio sugiere que el ritmo de calentamiento global se está intensificando, lo que podría tener graves consecuencias para la población mundial. El climatólogo Zeke Hausfather destaca que la tierra se calienta más rápido que los océanos, lo que podría intensificar fenómenos como las sequías, los incendios forestales y las olas de calor urbano. La mitad de la población mundial ha experimentado las temperaturas más altas desde 1950 en los últimos diez años, y se estima que 4.000 millones de personas sufrieron calor extremo entre mayo de 2024 y mayo de 2025.