Investigadores del Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona identificaron el mecanismo que permite al coral Oculina patagonica sobrevivir en aguas que superan los 30 °C. El coral Oculina patagonica, presente en pequeñas poblaciones del Mediterráneo oriental, ha encontrado el secreto de la resistencia al calor. La clave de su éxito radica en una habilidad excepcional: la alimentación dual, obteniendo nutrientes de dos formas, a través de algas simbióticas y mediante la captura directa de partículas orgánicas del agua. Cuando la temperatura del mar supera los 29 °C, el coral expulsa sus algas simbióticas y se blanquea, pero puede mantenerse activa sin ellas, alimentándose de manera independiente hasta que las aguas se enfrían y las vuelve a incorporar. Los investigadores secuenciaron el genoma de la especie y compararon miles de células con las de corales tropicales que dependen completamente de las algas. El estudio no solo ayuda a comprender cómo algunos corales pueden soportar condiciones extremas, sino que también ofrece una ventana al futuro de los mares. La Oculina patagonica no reemplazará a los grandes constructores de arrecifes tropicales, que sustentan una cuarta parte de la vida marina.