El cometa Lemmon, descubierto en enero por el astrónomo Carson Fuls, se acercará a la Tierra el 31 de octubre y no regresará hasta dentro de 1.150 años. Su brillo creciente y órbita inusual lo convierten en un evento irrepetible. Los astrónomos coinciden en que su trayectoria y distancia serán favorables para los observadores del hemisferio norte durante octubre y para los del hemisferio sur a comienzos de noviembre. El cometa tiene un diámetro estimado entre 10 y 20 kilómetros y está compuesto por hielo, polvo y roca. Su color verde proviene del carbono diatómico. El cometa Lemmon pasó a menos de 350 millones de kilómetros de Júpiter en abril, lo que alteró su trayectoria y acortó su período orbital en unos dos siglos. El mejor momento para observarlo será la noche del 31 de octubre, cuando alcanzará su punto máximo de luminosidad. Se podrá observar en dirección oeste, poco después del atardecer, entre el 25 y el 31 de octubre. Con binoculares, se apreciará como una mancha verdosa con un núcleo brillante y una cola corta. El cometa Lemmon no estará solo, coincidirá con el paso del cometa SWAN, descubierto recientemente por el observatorio solar SOHO. Los expertos recomiendan buscar zonas alejadas de las ciudades y permitir que la vista se adapte a la oscuridad durante al menos 15 minutos para contemplar el evento.