Madrid experimentará un descenso en la temperatura, con una máxima de 35 grados y una mínima de 24 grados, según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). La zona Metropolitana y el Corredor del Henares dejarán atrás el aviso naranja, mientras que la sierra mantendrá un aviso amarillo por tormentas. El descenso de temperatura es un paso intermedio hacia un cambio mayor que llegará a comienzos de la próxima semana, cuando los termómetros bajen hasta diez grados respecto a las máximas registradas en la ola de calor. La AEMET recomienda hidratarse con frecuencia, evitar esfuerzos en las horas centrales y aprovechar las primeras horas de la mañana o el final de la tarde para cualquier actividad al aire libre. El descenso no pondrá fin al verano sofocante, pero sí marcará un punto de inflexión en una de las semanas más duras de agosto. La ciudad recuperará parte de su actividad habitual, con menos afluencia a refugios climáticos y centros comerciales.