El Gribshunden, un buque insignia de la corona danesa-noruega, se hundió en 1495. Fue construido entre 1483 y 1484, cerca de Róterdam, y adquirido por el rey Hans de Dinamarca y Noruega en 1486. El navío contaba con al menos 50 piezas de artillería de pequeño calibre y era una plataforma flotante de poder político. La investigación arqueológica ha revelado una riqueza de detalles que permiten entender mejor la transición entre la Edad Media y la Edad Moderna en el ámbito naval. El Gribshunden es un ejemplo bien conservado de un barco de guerra tipo carabela del siglo XV. La inversión en el barco representó alrededor del 8% del presupuesto nacional danés de 1485. El rey Hans utilizaba el Gribshunden para navegar entre sus territorios, consolidando alianzas y ejerciendo presencia soberana. El naufragio se convirtió en una cápsula del tiempo submarina, con partes de 11 piezas de artillería recuperadas y se estima que muchas más permanecen in situ. Se está trabajando en la creación de un museo exclusivo en Ronneby que albergue el arsenal y otros objetos recuperados del naufragio.