Un grupo de científicos españoles ha desarrollado drones equipados con sensores ultravioleta para detectar concentraciones de protector solar en el agua. El proyecto, liderado por el ICMAN-CSIC, combina ecotoxicología, ingeniería y teledetección aérea para cuantificar el impacto de los fotoprotectores en los ecosistemas marinos. Los drones incorporan un espectrofotómetro UV miniaturizado que detecta la firma espectral de los filtros solares presentes en el agua. El equipo ha calibrado el sistema con muestras recogidas en playas de Cádiz y ha comprobado que el prototipo funciona con alta precisión. El proyecto forma parte de la iniciativa TurisDron, que busca crear un índice de calidad ambiental costera que combine datos sobre contaminantes, nutrientes, microplásticos y densidad de bañistas. El objetivo es que los gestores costeros tengan información inmediata y fiable sobre el estado ecológico del agua para actuar antes de que el daño sea irreversible. El desarrollo de drones ambientales representa una nueva frontera en la gestión costera, donde la tecnología, la ecología y la salud convergen para diseñar playas más sostenibles.