Un equipo internacional de científicos liderado por Susanne Kerner, arqueóloga de la Universidad de Copenhague, descubrió un complejo ceremonial de 5.500 años en Jordania. El complejo, ubicado en Murayghat, cuenta con más de 95 dólmenes y estructuras megalíticas. Los hallazgos sugieren que las sociedades del antiguo Oriente Próximo afrontaron un período de crisis climática y desintegración social tras el fin de la cultura calcolítica. El complejo ceremonial se utilizó para rituales y reuniones colectivas, y se cree que fue un centro ceremonial intercomunitario. Los investigadores encontraron fragmentos de cerámica de la Edad del Bronce Temprano, grandes cuencos comunales, piedras de moler, herramientas de sílex y pequeños objetos de cobre. El análisis del terreno muestra que Murayghat no fue un asentamiento doméstico, sino un centro ceremonial visible desde grandes distancias. El estudio concluye que la innovación ritual y la construcción megalítica actuaron como mecanismos de resiliencia frente a la incertidumbre.