Un fragmento de arcilla de 2,5 centímetros encontrado cerca del Muro de las Lamentaciones en Jerusalén ha revelado una advertencia asiria de 2.700 años. La inscripción cuneiforme en lengua acadia indica que el rey de Judá debía pagar tributo antes de una fecha límite o enfrentarse a represalias. El hallazgo es significativo porque es la primera inscripción asiria descubierta en Jerusalén perteneciente a la época del Primer Templo y proporciona evidencia directa de la comunicación oficial entre Asiria y el gobierno de Judá. La inscripción menciona al 'que porta las riendas', un título que designaba a oficiales de alto rango encargados de transmitir mensajes del palacio real. El contexto histórico sugiere que el rey Ezequías o su hijo Manasés podrían haber sido los destinatarios de la advertencia. El fragmento de arcilla fue encontrado en escombros asociados a un edificio monumental de la época del Primer Templo y su análisis petrográfico confirma que su origen no es local, sino que proviene del valle del Tigris. El hallazgo abre un nuevo capítulo en la comprensión de Jerusalén durante el siglo VIII a.C. y su relación con el Imperio Asirio.