Un equipo internacional de científicos ha descubierto una esponja carnívora esférica, apodada 'Death Ball', en las profundidades del océano Austral, a más de 3.000 metros de profundidad. La esponja, identificada como Chondrocladia sp. nov., tiene ganchos microscópicos que capturan y digieren presas. El hallazgo se produjo durante una expedición del programa The Nippon Foundation–Nekton Ocean Census, en la que se cartografiaron más de 2.000 muestras de 14 grandes grupos animales, incluyendo 30 especies nuevas confirmadas. La expedición también filmó por primera vez a un calamar colosal juvenil vivo. Los científicos destacan la importancia de descubrir y proteger la biodiversidad marina, ya que se estima que más del 90% de la vida marina aún no ha sido identificada. La exploración oceánica es crucial para comprender y proteger la salud del planeta.