El discurso sobre el cambio climático ha estado marcado por predicciones catastrofistas que no se han cumplido. Desde Al Gore hasta Pedro Sánchez, el alarmismo climático ha generado expectativas que no se han verificado. El presidente español afirmó que Madrid tendrá el clima de Marrakech y Barcelona el de Túnez en las próximas décadas, pero carece de respaldo científico. El documental de Al Gore, Una verdad incómoda, también hizo predicciones erróneas, como la desaparición del hielo del Ártico en 2013. Greenpeace publicó un informe alarmando sobre los impactos en las costas españolas, pero el nivel del mar ha subido solo 20-25 cm desde 1900. El alarmismo climático puede erosionar la confianza pública y fomentar escepticismo. La medida más efectiva contra el cambio climático es la apuesta por la energía nuclear, pero Sánchez se niega en redondo. El artículo critica la falta de respaldo científico en las declaraciones de los políticos y la exageración en las predicciones climáticas. Se mencionan fechas como 2006, 2007, 2009, 2013 y 2014, y se citan entidades como la NASA, el IPCC y Greenpeace. El artículo también menciona el coste de 600.000 euros para comprar 30.000 copias del documental de Al Gore para colegios españoles.