Alfred Bernhard Nobel nació en Estocolmo el 21 de octubre de 1833 y dedicó su vida a la ciencia y la investigación, registrando más de 350 patentes. Su invento de la dinamita supuso un gran avance para la sociedad, pero también tuvo un lado oscuro al ser utilizada para fabricar armamento explosivo. En 1888, un periódico publicó una esquela equivocada dando por muerto a Nobel, lo que le afectó profundamente y le llevó a replantearse cómo quería ser recordado. En su testamento, dejó dispuesto que su fortuna se utilizara para crear premios anuales para aquellos que hubieran realizado el mayor beneficio a la humanidad. Los Premios Nobel se convirtieron en su manera de contrarrestar la destrucción causada por su invento. Nobel murió en 1896, pero la Fundación Nobel no fue creada hasta junio de 1900, y el primer Premio Nobel se entregó un año después. Actualmente, estos premios son considerados los galardones honoríficos más prestigiosos del mundo en campos como la Física, la Química, la Medicina, la Literatura y la Paz.