John Clarke, Michel H. Devoret y John M. Martinis han recibido el Premio Nobel de Física 2025 por demostrar que los efectos cuánticos pueden manifestarse en circuitos eléctricos a gran escala. Sus investigaciones han demostrado que los efectos cuánticos pueden manifestarse a escala macroscópica, en dispositivos electrónicos diseñados con precisión. El efecto túnel cuántico macroscópico ocurre cuando un sistema que es claramente grande exhibe un comportamiento cuántico de tipo túnel. Los tres galardonados han desempeñado papeles complementarios en el desarrollo de los circuitos superconductores cuánticos, una de las plataformas más prometedoras para construir ordenadores cuánticos. El Premio Nobel de Física ha sido entregado desde 1901, siguiendo la voluntad del inventor sueco Alfred Nobel. El proceso de selección es riguroso y confidencial, y los descubrimientos reconocidos no suelen ser recientes.