En España, solo un 1,8% del parque de turismos es eléctrico, por detrás de países como Noruega, China, Países Bajos y Portugal. La movilidad eléctrica presenta ventajas como la reducción de emisiones, ahorro y autonomía estratégica. Sin embargo, existen retos pendientes como el coste inicial, despliegue complejo de puntos de recarga y falta de visibilidad. Ciudades como Madrid, Barcelona y Zaragoza destacan en movilidad eléctrica, con un número significativo de vehículos eléctricos en circulación y puntos de recarga públicos. La empresa Moeve ha presentado un informe sobre la movilidad eléctrica en España, destacando la necesidad de abordar el transporte por carretera en la descarbonización de la movilidad. El transporte por carretera supuso en 2023 un 30% de las emisiones totales en España. Se necesitan incentivos fiscales, como los que ofrecen Francia y Portugal, para aumentar la adopción de vehículos eléctricos. La instalación de puntos de recarga se dilata hasta 3 años debido a retrasos administrativos y problemas técnicos. El 70% de los puntos públicos tienen una potencia igual, lo que eleva el tiempo de recarga a un mínimo de 3 horas.