España lidera el crecimiento de la matriculación de vehículos eléctricos en Europa, con un 3% de reducción de emisiones contaminantes. Sin embargo, no alcanza el ritmo necesario para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030. La producción de vehículos híbridos no enchufables aumenta, lo que puede ser un obstáculo para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. La experta May López destaca que los beneficios de los vehículos sin enchufe son inferiores a los de los coches con enchufe. España tiene 47.591 puntos de recarga, pero uno de cada cinco no funciona. La Comisión Europea pide que se fabriquen vehículos pequeños y más eficientes. La meta es tener 5,5 millones de coches eléctricos con enchufe en carreteras españolas en 2030.