En septiembre de 2022, la NASA realizó un experimento chocando una nave espacial contra un asteroide, alterando su trayectoria. Sin embargo, investigadores han descubierto que impactar contra un asteroide sin considerar su trayectoria posterior podría hacer que su curso cambie y ponga en riesgo a la Tierra. Un equipo de defensa planetaria necesita recoger datos sobre la forma del objeto, su superficie, rotación, masa y topología para determinar la trayectoria subsiguiente del asteroide después del impacto cinético. Con datos de la misión DART, el equipo desarrolló una técnica computarizada para mapear puntos sobre la superficie de un asteroide donde sea menor la probabilidad de enviar a la roca espacial hacia un hoyo gravitacional. La misión DART demostró que el impacto cinético es una técnica de defensa planetaria, alterando la trayectoria de Dimorphos en unos 32 minutos. Los investigadores sugieren que hay que apuntar al mejor lugar para impactar, considerando la trayectoria del asteroide después del impacto. Rahil Makadia, investigador de la NASA, presentó los hallazgos en el Congreso de Ciencias Europlanet en Helsinki, Finlandia.