Un equipo de investigadores del ICTP ha desarrollado un modelo teórico para un motor nanoscópico llamado Gambling Carnot Engine (GCE), que puede convertir calor en trabajo con una eficiencia del 100% en ciertas condiciones. El GCE utiliza estrategias de control inspiradas en el azar y la información para superar el límite de Carnot sin violar la segunda ley de la termodinámica. El motor funciona mediante la monitorización constante de una partícula atrapada en un potencial armónico y la ejecución de un cambio repentino en el sistema cuando la partícula cruza el punto central del pozo. Esto reduce la cantidad de trabajo que debe aplicarse al sistema, permitiendo que más energía térmica se transforme en trabajo útil. El GCE puede alcanzar una eficiencia del 100% en el límite cuasiestático y supera el límite de Carnot y la eficiencia de Novikov-Curzon-Ahlborn. El protocolo propuesto es realizable experimentalmente y se basa en modelos y parámetros obtenidos de experimentos previos con partículas de poliestireno atrapadas ópticamente.