La nave Shenzhou-20, que debía regresar a la Tierra el 5 de noviembre con los astronautas Chen Dong, Chen Zhongrui y Wang Jie, podría haber sufrido daños tras el impacto de fragmentos de basura espacial. La CMSA mantiene silencio sobre el incidente, lo que ha generado incertidumbre sobre el alcance de la emergencia. La nave se encuentra en la estación espacial china Tiangong, que está diseñada para tres personas, pero actualmente hay seis astronautas a bordo. La CMSA está evaluando tres opciones para resolver la situación: reparación en órbita, evacuación mediante la Shenzhou-21 o lanzamiento de una nave vacía, la Shenzhou-22. La decisión de la CMSA en los próximos días marcará el rumbo de su credibilidad internacional. El incidente es el primero de este tipo para el programa espacial chino, que aspira a competir con las potencias históricas en exploración tripulada. La nave Shenzhou-20 fue lanzada el 24 de abril y se acopló con éxito a la estación espacial china. La situación es similar a incidentes recientes en la cápsula rusa Soyuz MS-22 y la Starliner de Boeing.