La tripulación de la nave Shenzhou-20, compuesta por Chen Dong, Chen Zhongrui y Wang Jie, ha retrasado su regreso a la Tierra debido a un probable impacto de basura espacial. La nave sigue acoplada a la estación espacial china Tiangong, donde los tripulantes se encuentran a salvo. La Agencia de Vuelos Espaciales Tripulados de China (CMSA) está analizando el impacto para determinar el alcance de los daños y evaluar los riesgos del viaje de regreso. La nave viaja a velocidades hipersónicas de hasta 28.000 km/h, lo que hace que incluso un diminuto fragmento de metal o pintura pueda liberar una energía cinética devastadora. Los ingenieros en tierra y la tripulación en órbita realizarán comprobaciones de telemetría, verificarán posibles fugas y analizarán los sistemas de guiado y propulsión. Es probable que utilicen el brazo robótico de 10 metros de la estación Tiangong para realizar una inspección visual detallada de la Shenzhou-20. La tripulación había instalado escudos de protección adicionales contra fragmentos orbitales en el exterior de la estación Tiangong en septiembre, pero el impacto parece haberse producido en la nave que los traería de vuelta.