En el norte de Chile, se han descubierto 76 estructuras de piedra alineadas con precisión, que forman parte de un antiguo sistema de caza preincaico. Estas trampas, que datan de hace 6.000 años, están diseñadas para canalizar manadas de vicuñas hacia un punto de captura. El sistema de caza es sofisticado y monumental, con muros de piedra de hasta 150 metros de longitud y 1,5 metros de altura. Los cazadores utilizaban estas trampas para cazar vicuñas, que eran fundamentales para las comunidades andinas como alimento y por su lana. El descubrimiento sugiere que la caza colectiva en los Andes es más antigua de lo que se pensaba, y que los pueblos andinos ya dominaban la tecnología colectiva para cazar de manera sostenible. El arqueólogo Adrián Oyaneder, de la Universidad de Exeter, ha estado estudiando estas estructuras y ha encontrado evidencias de que la caza colectiva en los Andes se remonta a hace 6.000 años. El estudio ha sido publicado en la revista Antiquity y ha sido calificado como 'una investigación sólida e innovadora que reescribe la historia de la caza en Sudamérica'.