SIMP-0136, un planeta errante a más de 1500 °C, muestra fenómenos atmosféricos sorprendentes como auroras intensas, nubes de arena y tormentas comparables a la Gran Mancha Roja de Júpiter. El James Webb permitió medir cambios de apenas 5 °C, un nivel de detalle inédito en un objeto fuera del sistema solar. Las observaciones revelaron que SIMP-0136 está cubierto de nubes constantes, compuestas de granos de silicato, y variaciones en el brillo mostraron la presencia de tormentas de gran escala. El estudio, publicado en Astronomy & Astrophysics y liderado por el Trinity College de Dublín, demuestra el potencial del James Webb para estudiar climas extraterrestres con precisión. Los investigadores creen que futuros telescopios podrán extender estas técnicas a gigantes gaseosos e incluso a mundos rocosos. El caso de SIMP-0136 cambia la perspectiva sobre los planetas errantes, que ya no son simples esferas oscuras y silenciosas, sino escenarios de fenómenos dinámicos, de luz y tormentas.