El huracán Erin es un ciclón de gran tamaño, con un diámetro de 850 kilómetros, lo que lo convierte en uno de los huracanes más grandes del Atlántico. Desde la Estación Espacial Internacional, se han capturado imágenes del huracán, que muestra un inmenso remolino de nubes que se extiende más allá de lo que alcanza la vista. El Centro Nacional de Huracanes (NHC) señaló que Erin alcanza los 850 kilómetros de diámetro, frente a los 480 km habituales en un ciclón típico. Los vientos sostenidos superan los 169 km/h en su núcleo, mientras que las bandas externas arrastran ráfagas de hasta 117 km/h. El huracán Erin rozó Carolina del Norte, obligando al cierre de carreteras y generando mareas de tempestad. Las autoridades mantienen avisos de tormenta tropical y de oleaje peligroso en zonas de Florida, Virginia y los Outer Banks. El NHC advierte que incluso sin impacto directo, el ciclón traerá oleaje destructivo, erosión costera e inundaciones. Se prevé que Erin mantenga categoría de huracán hasta el fin de semana, con lluvias torrenciales y condiciones adversas que podrían prolongarse varios días.