En 1985, un rompehielos soviético llamado Moskva fue utilizado para liberar a miles de belugas atrapadas en el estrecho de Senyavin. La operación, conocida como Operación Beluga, consistió en abrir canales a través de placas de hielo de hasta 4 metros de grosor. La tripulación del barco utilizó música clásica, específicamente de Chaikovski, para guiar a los cetáceos hacia la libertad. La operación tuvo un coste aproximado de 80.000 dólares y logró liberar a unos 2.000 belugas. La misión se prolongó hasta finales de febrero de 1985 y contó con la participación de una comunidad indígena local. El Moskva era el rompehielos diésel-eléctrico más potente de su época, con 122 metros de eslora y más de 13.000 toneladas de desplazamiento. La operación fue un éxito y llamó la atención internacional debido a su naturaleza sin precedentes.