La cueva de Trou Al'Wesse, ubicada en la comuna de Modave, provincia de Lieja, Bélgica, es uno de los yacimientos paleolíticos más valiosos de la región. Desde la década de 1830, el paleontólogo Philippe-Charles Schmerling excavó en su interior, y posteriormente Edouard Dupont identificó niveles con restos de fauna extinta y herramientas de piedra talladas. En la década de 1980, la Universidad de Lieja retomó las investigaciones y en 2003 se localizaron depósitos sedimentarios intactos que han permitido avances significativos en el conocimiento de las primeras ocupaciones humanas de la región. Se han recuperado herramientas de sílex, puntas de proyectil elaboradas con asta de reno y fragmentos de objetos de marfil de mamut, con más de 35.000 años de antigüedad. Estos hallazgos se asocian al complejo cultural aurignaciense, considerado la primera gran cultura del Paleolítico superior europeo. La cueva es un laboratorio al aire libre para nuevas generaciones de arqueólogos, y la campaña de este año cuenta con el apoyo de varias instituciones, incluyendo la Universidad de Lieja y la Leakey Foundation. Los trabajos en Trou Al'Wesse continúan aportando información sobre cómo los primeros Homo sapiens se adaptaron a los climas fríos y a entornos cambiantes durante su expansión por Europa.