En el yacimiento de Boğazköy-Hattusha, un equipo dirigido por Andreas Schachner encontró una tablilla de arcilla con un texto ritual en una lengua desconocida. La estructura gramatical es distinta a cualquier lengua conocida y se cree que podría ser la lengua hablada en Kalašma, una región montañosa del noroeste de Anatolia. El análisis lingüístico preliminar indica que esta lengua pertenece a la familia indoeuropea, pero presenta rasgos fonéticos únicos. Se han identificado 20 signos recurrentes, suficientes para establecer un patrón, pero insuficientes para traducir el texto completo. El hallazgo confirma la complejidad cultural del Imperio Hitita y sugiere que los escribas hititas practicaban la conservación lingüística. Los equipos de investigación preparan una nueva campaña de excavación para julio de 2026 para encontrar más tablillas y descifrar el idioma. El descubrimiento podría reescribir la historia de las primeras civilizaciones del mundo antiguo y cambiar lo que sabemos sobre la expansión de los pueblos en la Edad de Bronce. Más de 30.000 tablillas cuneiformes han sido encontradas en Boğazköy-Hattusha, pero esta nueva inscripción es única por estar entrelazada con un texto en otro idioma.