Un estudio de la Universidad de Lisboa encontró que los vehículos de color oscuro pueden aumentar la temperatura del aire circundante en hasta 3,8 ºC, mientras que los vehículos claros solo aumentan la temperatura en 2,8 ºC. La investigación se llevó a cabo en Lisboa, donde se analizaron los efectos del color de los vehículos en la temperatura del aire en diferentes zonas de la ciudad. Los resultados mostraron que la acumulación de vehículos en la vía pública, especialmente aquellos de color oscuro, puede agravar el fenómeno de la isla de calor urbano. Los investigadores sugirieron medidas para mitigar este problema, como limitar el aparcamiento de vehículos de color oscuro en zonas con alta intensidad térmica, promover la adquisición de vehículos con carrocerías claras y aumentar la vegetación urbana. La ciudad de Lisboa cuenta con más de 91.000 plazas de aparcamiento, lo que hace que la gestión del aparcamiento sea crucial para reducir el impacto del calor urbano. La investigación destaca la importancia de considerar el color de los vehículos como un factor en la planificación urbana para reducir el efecto de la isla de calor.