Terry Gilliam, actor y director británico, ha recomendado a los profesionales de la industria en el Festival de Sitges que abandonen la idea de hacerse cineastas y se conviertan en fontaneros o electricistas debido a la influencia de la inteligencia artificial en la industria. Gilliam, que recibirá el Gran Premio Honorífico en el festival, ha explicado que nunca pensó que sería actor y que llegó al oficio por ser un payaso. Ha hablado sobre su relación con las redes sociales, donde ha advertido que no hay discusiones, solo batallas. Gilliam ha manifestado que la tecnología hace muchas cosas más fáciles, pero no le gusta quedarse atrapado en ella porque el mundo real se desvanece. Ha agregado que lo que le interesa es la imaginación, que es mucho más libre y no tiene reglas. Gilliam ha bromeado con que su interés por la ciencia y su sentido del humor absurdo terminan colisionando siempre.