Quentin Tarantino lamenta la extinción del videoclub y prefiere el viejo sistema al actual del streaming. Antes de ser director, trabajó en un videoclub y cree que al alquilar una cinta VHS o un disco DVD, los espectadores se involucraban más que ahora con el streaming. Tarantino opina que la experiencia de descubrir películas en un videoclub era única y que el compromiso con la elección de una película era mayor. Aunque reconoce que el streaming ha mejorado el acceso a las películas, cree que se ha perdido la emoción de descubrir algo nuevo en un videoclub. El director defiende que las películas deben ser vistas en salas de cine, especialmente aquellas que requieren una pantalla grande para ser apreciadas en su máximo esplendor. Otros directores como Christopher Nolan también comparten esta opinión. Tarantino recuerda que en los videoclubs, la gente tomaba decisiones informadas al elegir una película, leyendo las cajas y hablando con el personal, lo que generaba un compromiso mayor con la elección. En cambio, con el streaming, la gente puede agregar muchos títulos a su lista y no necesariamente verlos todos, lo que reduce el compromiso con la elección.