Pierce Brosnan, el actor que interpretó a James Bond, tenía una cláusula en su contrato que le impedía parecerse al agente 007 en otras películas. Esto significaba que no podía llevar un esmoquin negro y blanco con pajarita en ninguna otra película que no fuera de la saga Bond. En la película 'Mars Attack!', Brosnan llevaba un traje negro con corbata, y en 'Un pueblo llamado Dante’s Peak' y 'Búho Gris' no tuvo que preocuparse por esto. Sin embargo, en 'El secreto de Thomas Crown', el departamento de vestuario tuvo que ser cuidadoso para evitar que Brosnan se pareciera a Bond. El director John McTiernan reveló que Brosnan tenía esta cláusula en su contrato. Esta regla parece ser exclusiva de Brosnan, ya que no se ha revelado que otros actores de Bond tengan una cláusula similar. La saga de James Bond es una de las franquicias más influyentes de la cultura popular, y su identidad marcada es parte de su éxito.