Luc Besson presenta su versión de 'Drácula', una reinterpretación visualmente excesiva y profundamente romántica del mito. Con Caleb Landry Jones y Christoph Waltz, la película se sumerge en una fantasía barroca de castillos, bailes y obsesiones. El crítico Tomás Andrés Guerrero destaca el trabajo de Caleb Landry Jones y la propuesta visual de la película, pero lamenta la superficialidad con la que se retrata a los personajes femeninos. La película es un espectáculo tan exagerado que por momentos provoca estupor, y Guerrero advierte que quien espere un Drácula solemne o aterrador saldrá desconcertado. La película se estrenó en el Festival de Sitges y cuenta con un reparto destacado. Luc Besson ya exploró el amor, la pérdida y la redención en títulos como 'El quinto elemento' o 'Lucy', y vuelve a firmar una obra muy personal.