Microsoft adquirió Activision y lanzó 'Call of Duty: Black Ops 6' en Game Pass, lo que costó 300 millones de dólares. A pesar de que las suscripciones a Game Pass aumentaron un 16%, no fue suficiente para compensar las pérdidas. La subida del 50% en la tarifa Ultimate de Game Pass es una medida para aliviar estas pérdidas. Según Bloomberg, la CFO de Microsoft, Amy Hood, ha pedido a la división de juegos que encuentren más maneras de subir los beneficios. El analista Joost Van Dreunen afirma que Game Pass no ha proporcionado el crecimiento explosivo que Microsoft anticipó. La compra de Activision no ha sido tan beneficiosa como se esperaba, y Microsoft se enfrenta a una política de crisis. La subida de precio de Game Pass Ultimate es una necesidad urgente para la empresa. Los cálculos de Kotaku indican que para compensar las pérdidas, Microsoft necesitaría 10 millones de nuevos suscriptores. La historia de 'Call of Duty' en Game Pass es un ejemplo de cómo las grandes empresas de medios de comunicación han trasladado sus contenidos a servicios de streaming por suscripción, afectando negativamente a los resultados empresariales.