Microsoft adquirió Activision-Blizzard en enero de 2022, una de las empresas de videojuegos más importantes del mundo, con juegos como Call of Duty, Diablo y Warcraft. La expresidenta de la FTC, Lina Khan, se opuso a la adquisición y ahora afirma que fue un error, ya que ha perjudicado a los jugadores y desarrolladores. Desde la compra, Microsoft ha despedido a miles de trabajadores y ha subido los precios de Game Pass, con un aumento del 50% en el caso del Game Pass Ultimate en Estados Unidos. La subida de precios se debe a que el servicio de suscripción no es rentable y Microsoft invierte millones de dólares para convencer a los desarrolladores de que pongan sus juegos en Game Pass. La FTC había intentado impedir la adquisición, pero finalmente Microsoft logró adquirir la empresa después de un año y medio de lucha.