Microsoft ha anunciado que los suscriptores de Game Pass que cancelen su suscripción y luego vuelvan a suscribirse, pagarán el nuevo precio. La empresa ha invertido millones en el servicio para ofrecer juegos de calidad y ha subido el precio de Game Pass en un 50% en los últimos dos años. Los suscriptores actuales con renovación automática no verán un cambio en su precio, pero si cancelan y vuelven a suscribirse, se les cobrará la nueva tarifa. La empresa también ha declarado que comprar un juego digital es solo una licencia y no un producto que pertenezca al comprador. Esto ha generado críticas y debate en la comunidad de jugadores. Microsoft ha defendido que Game Pass es un negocio rentable y ha subido el precio para ofrecer más juegos de calidad. La empresa ha anunciado que la subida de precio solo afectará a las nuevas compras y no a los suscriptores actuales con renovación automática. La fecha de inicio de Game Pass fue en 2017 y ha ido ganando popularidad desde entonces.