Assassin's Creed comenzó como un spin-off de Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo. El equipo de Ubisoft Montreal quería crear un juego con un mundo abierto y una narrativa más profunda. La idea inicial era que el juego se llamara Prince of Persia: Assassins, pero los directivos de Ubisoft no estaban convencidos. El departamento de marketing sugirió eliminar al príncipe de la ecuación y crear una nueva franquicia con el nombre de Assassin's Creed. Esta decisión llevó a la creación de la idea de la memoria genética y el Animus. El juego se convirtió en una de las sagas más populares del mundo, con su propio universo y nuevas entregas. La Orden de los Asesinos, inspirada en la secta real de los Hashashin, fue un punto de partida clave para el juego. El siglo XII fue la época en la que se inspiró la historia.