La filial Villar Mir Energía ha obtenido la declaración de impacto ambiental favorable para su proyecto de central hidroeléctrica reversible de 356 MW en Granada, que contará con una capacidad de producción de 1.022 GWh al año. El proyecto, que requerirá una inversión de más de 400 millones de euros, se levantará en los municipios de Vélez de Benaudalla, El Pinar, Los Guájares y Padul. La central funcionará bombeando agua del embalse de Rules hacia una balsa superior para liberarla en momentos de mayor demanda, generando electricidad limpia. El proyecto ha generado polémica, con críticas de la diputada granadina Alejandra Durán, quien advierte de riesgos de erosión y deslizamientos de laderas, así como de la posible afección a especies protegidas. España produce ya cerca de la mitad de su electricidad con renovables, pero la intermitencia de la eólica y la solar obliga a buscar soluciones de almacenamiento. La central de Los Guájares refleja la tensión de la transición energética: la urgencia de garantizar almacenamiento frente a los riesgos medioambientales y sociales de este tipo de obras.