España enfrenta un desafío sin precedentes en el relevo generacional de la población activa debido al envejecimiento demográfico. Un estudio del Observatorio de la Formación Profesional de CaixaBank Dualiza y Orkestra Instituto Vasco de Competitividad revela que hay un déficit de casi 3,5 millones de personas menores de 30 años en la población ocupada para compensar el peso de la población mayor de 50 años que se jubilará en los próximos años. La proporción es de un joven por cada tres trabajadores de más de 50 años. En comunidades como Asturias, por cada 100 jóvenes menores de 30 años hay 257 mayores de 65 años. La baja natalidad es el principal detonante de esta situación, con una tasa de natalidad que ha bajado un 27% en los últimos diez años. El número medio de hijos por mujer es de 1,12 en 2023, siendo necesario al menos 2,1 hijos por mujer para garantizar la sostenibilidad del relevo generacional. La escasez de jóvenes afecta especialmente a sectores con oficios tradicionales y técnicos, y la Formación Profesional es clave para afrontar este déficit.