A partir del 1 de enero de 2026, la Seguridad Social aplicará cambios en el cálculo de la pensión de jubilación para mejorar la situación de quienes han tenido que dejar de cotizar para cuidar de sus hijos. El objetivo es reducir el impacto de la crianza de los hijos en el cálculo de las pensiones. Las mujeres jubiladas cobran una media del 18% menos pensiones que sus homólogos masculinos debido al efecto de la crianza de los hijos en su carrera profesional. La reforma establece que la Seguridad Social podrá compensar los meses en que una persona no haya cotizado con una base de cotización mínima de 1.323 euros al mes. Para calcular la pensión se consideran las bases de cotización de los últimos 25 años, y si hay meses sin cotizar, se pueden sustituir por una base mínima de cotización. La compensación solo se aplica al 100% en un máximo de 48 meses en los que puedan acreditarse cuidados parentales. Las mujeres que han tenido hijos podrán beneficiarse de hasta 60 meses al 100% y 24 meses adicionales al 80% en periodos sin cotización relacionados con maternidad o cuidados. Los padres también podrán acogerse a esta medida si cumplen ciertas condiciones relacionadas con el nacimiento o adopción de hijos y las reducciones en sus cotizaciones.