La guerra comercial iniciada por Donald Trump ha dado un paso primordial con la entrada en vigor de los nuevos aranceles contra 90 países, lo que se traducirá en un aumento promedio del 18,3% en el coste de los productos importados por Estados Unidos. La Unión Europea sigue buscando un acuerdo mientras soporta las amenazas de Trump, quien ha advertido que elevará los aranceles del 15% al 35% si no se cumple con una promesa de inversiones en Estados Unidos por valor de 600.000 millones de dólares hasta 2028. La entrada en vigor de los nuevos aranceles se ha recibido con una mezcla de resignación y temor en España, donde la aplicación de un arancel general del 15% puede reducir las exportaciones españolas a EE.UU. en más de 1.800 millones de euros al año. Los sectores más afectados son el agroalimentario y el industrial, con productos como el aceite de oliva, el vino y la maquinaria siendo incluidos en las listas arancelarias. La incertidumbre sobre el futuro de los aranceles mantiene a las empresas en vilo, con Trump jugando con presión y populismo económico, y Bruselas respondiendo con tecnocracia y prudencia.