El presidente Donald Trump ha anunciado que impondrá nuevas tarifas a las importaciones de semiconductores provenientes de compañías que no trasladen su producción a Estados Unidos. La medida busca promover la relocalización de la cadena de suministro y el fortalecimiento de la industria nacional. Trump aseguró que los aranceles serán 'bastante sustanciales', aunque no excesivamente altos. Las empresas que ya están produciendo en territorio estadounidense o tienen planes concretos para hacerlo, quedarán exentas de esta medida. Empresas como TSMC, Samsung y SK Hynix han anunciado inversiones importantes en plantas de fabricación en Estados Unidos. Apple ha incrementado su compromiso de inversión en EE.UU., elevando su promesa a 600.000 millones de dólares en los próximos cuatro años. La medida puede tener un efecto inflacionario en el corto plazo, pero el objetivo es crear incentivos para que más empresas instalen fábricas y centros de ensamblaje en Estados Unidos.