Taiwán ha rechazado los rumores de que la empresa de semiconductores TSMC pueda ser adquirida por Estados Unidos. El primer ministro Cho Jung-tai ha afirmado que no habrá una situación en la que TSMC se convierta en una empresa estadounidense. La empresa tiene planes de invertir 165.000 millones de dólares en suelo estadounidense, pero esto se debe a su propia estrategia de expansión, no a imposiciones externas. Taiwán mantiene un superávit comercial con Estados Unidos, lo que la convierte en un actor con más presiones a la hora de negociar con Trump. La UE, Japón y Corea del Sur ya han pasado por las rondas finales de conversaciones para evitar una escalada arancelaria, mientras que Taiwán aún sigue en la fase previa, manteniendo de momento un arancel provisional del 20%. El viceprimer ministro Cheng Lijun y la negociadora Jenny Yang han mantenido tres rondas de videoconferencias con la delegación estadounidense en apenas un mes para tratar de cerrar un acuerdo.