Red Eléctrica de España (REE) ha detectado variaciones bruscas de tensión en la red eléctrica en las últimas dos semanas, lo que podría tener un impacto en la seguridad del suministro. Aunque la empresa asegura que no hay un riesgo de apagón inminente ni generalizado, ha solicitado a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) la aprobación urgente de varios procedimientos de operación del sistema para mitigar estas oscilaciones. La CNMC ha anunciado que acatará la petición de REE y que se implementarán de forma temporal los cambios. El objetivo es reducir las dinámicas que han empezado a aparecer por la evolución que el sistema está experimentando. El presidente de REE, Beatriz Corredor, ha asegurado que la empresa ha actuado como siempre, proponiendo medidas para reforzar la robustez del sistema eléctrico. El documento remitido a la CNMC relaciona las variaciones con cambios bruscos de programa, en particular de la generación renovable, así como con el tiempo de respuesta de la generación proveedora de control dinámico de tensión. Desde el 28 de agosto, la red incorpora más energía convencional, lo que pone de manifiesto la inestabilidad que siguen generando las renovables en la red.