El Gobierno ha decidido intervenir 200 centrales eléctricas en España para evitar otro apagón como el del 28 de abril. La medida se debe a la detección de variaciones bruscas de tensión en el sistema eléctrico español por parte de Red Eléctrica (REE). La intervención afecta a centrales nucleares, de gas, carbón y hidráulicas, que deberán estar disponibles para controlar la sobretensión en la red. La decisión se ha tomado después de que REE solicitara a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que tramite una audiencia pública para cambiar los procedimientos de operación del sistema eléctrico. La medida es temporal hasta que se apruebe un cambio más amplio de la operativa del sistema eléctrico. El Partido Popular ha anunciado que pedirá la comparecencia en el Congreso de la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, y de la presidenta de REE, Beatriz Corredor, para que den explicaciones sobre el riesgo de apagón. La intervención gubernamental ha generado fricciones con la CNMC, que considera que la medida podría reducir la competitividad en los mercados y aumentar los costes para la demanda. Las empresas afectadas son Iberdrola, Endesa y Naturgy, que son las principales eléctricas en España. La medida se ha tomado después de seis meses del apagón del 28 de abril, que afectó a gran parte del país y tuvo un coste extra de 800 millones de euros.