Josep María Recasens, presidente de Grupo Renault Iberia y de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), ha exigido un plan nacional de automoción para salvar la competitividad del motor español. Según Recasens, el liderazgo de España está en juego y cada día que pasa es una ventaja para otros países. El plan debe construirse con una visión de largo plazo y no debe ser una propuesta aislada de las marcas, sino una iniciativa respaldada por el conjunto de la industria, las administraciones y la sociedad. Más del 70% de los ciudadanos españoles apoyaría la puesta en marcha de este plan nacional. La automoción es un motor de empleo, de cohesión territorial y de innovación, y genera más de dos millones de empleos directos e indirectos, con un impacto económico que supera los 12.000 millones de euros de valor añadido bruto. Recasens también defendió la necesidad de reforzar el ecosistema de I+D en torno a la automoción y la electrificación. François Provost, directivo global de Renault Group, destacó que el futuro industrial de las plantas de España está asegurado más allá de 2030, si siguen siendo competitivas.