Quimidroga, un distribuidor de capital familiar, ha logrado un aumento del 53% en su beneficio neto atribuido, alcanzando 12,1 millones de euros en 2024. A pesar de una reducción del 1,2% en sus ventas, que llegaron a 1.057 millones de euros, la empresa ha mantenido su posición en el mercado. Quimidroga se encuentra en una etapa de transición, centrada en el crecimiento fuera de España y en su apuesta por las especialidades químicas. La empresa planea dar el salto a Latinoamérica, con contactos en países como México y Argentina. El consejero delegado, Vicente Muñoz, explica que el grupo tiene un plan a largo plazo para materializar este objetivo. Quimidroga también ha anunciado la apertura de un nuevo centro de 15.000 metros cuadrados en Santa Perpetua de Mogoda, donde centralizará y potenciará los equipos de laboratorios de su división de especialidades químicas y ciencias de la vida. La nave barcelonesa se suma al complejo logístico que Quimidroga tiene en el Puerto de Barcelona. La empresa emplea a más de 500 personas y ha logrado aumentar el beneficio gracias a un descenso de los gastos generales, financieros y de personal.