Un estudio del Complexity Science Hub revela que las ciudades de Estados Unidos mantienen un patrón constante de coherencia económica desde 1850, a pesar de los cambios en las industrias dominantes. La coherencia se refiere a la interrelación entre las actividades económicas dentro de una ciudad. Los investigadores analizaron más de 650 millones de registros censales y 6 millones de patentes, y descubrieron que las ciudades que se diversifican sin perder su coherencia económica tienen más probabilidades de prosperar. El estudio también encontró que las ciudades más grandes tienden a perder coherencia, con una disminución del 4% cada vez que la población se duplica. Los investigadores proponen utilizar la coherencia como una métrica para medir la salud económica de una ciudad. El estudio se centró en ciudades como Boston, Pittsburgh, San Francisco y Los Ángeles, y encontró que la coherencia económica es un factor clave para el éxito de las ciudades. Los investigadores también destacaron la importancia de considerar los límites impuestos por la coherencia económica al diseñar estrategias de desarrollo urbano.