Joel Mokyr, historiador económico, recibió el Premio Nobel de Economía 2025 por su estudio sobre el crecimiento económico. Mokyr analiza por qué el crecimiento económico despegó en Gran Bretaña a comienzos del siglo XIX. La clave fue la habilidad para traducir el conocimiento científico en aplicaciones prácticas. El movimiento de la Ilustración impulsó el pensamiento racional y la ciencia, lo que permitió una sinergia entre macro inventos y micro inventos. El sistema político británico fue receptivo a los cambios disruptivos, lo que permitió el desarrollo de la tecnología. La destrucción creativa, concepto propuesto por Joseph Schumpeter, es fundamental para el crecimiento a largo plazo. Los economistas Philippe Aghion y Peter Howitt desarrollaron un modelo matemático que explica el crecimiento sostenido a través de la destrucción creativa. El éxito económico del futuro dependerá de la capacidad para adaptarse rápidamente y integrar el conocimiento en la economía real. La inteligencia artificial, la automatización avanzada y la biotecnología son tecnologías disruptivas que requieren una sociedad capaz de adaptarse. El año 1800 marcó un cambio radical en el crecimiento económico, y el Premio Nobel de Economía 2025 reconoce la importancia de la destrucción creativa y la innovación en el crecimiento económico.