La Comisión Europea considera que el modelo de Chery en España no es suficiente para evitar aranceles. El vicepresidente ejecutivo, Stéphane Séjourné, afirmó que la fábrica de Chery en Barcelona, que solo ensambla coches llegados desde China, no genera valor añadido para la industria europea. Los coches producidos bajo este sistema, como los Ebro, son considerados de baja calidad. La Comisión Europea busca que los fabricantes chinos inviertan en Europa y generen negocio local. Chery había planeado producir en España, pero la Comisión Europea ha impuesto aranceles del 21% a los coches eléctricos chinos. En los primeros ocho meses del año, Chery vendió más de 19.800 unidades en España. La empresa había retrasado la incorporación del Omoda 5 eléctrico a la planta catalana debido a los aranceles. Las negociaciones entre Europa y China están paradas, y la Comisión Europea busca que los fabricantes chinos inviertan en la región y generen empleo de calidad.